9 de julio de 2015

¿Puede haber algo más puro?

(Foto: Industrial)
El Blanco y la madera son una combinación perfecta.

La unión de este color junto a ese tipo de material consigue un algo mágico. El blanco, que nos recuerda a la luz, las nubes… La madera, arraigada a la tierra. Es como conectar lo espiritual con lo físico. Como hacer próximas dos cosas tan alejadas que en realidad no pueden existir la una sin la otra.

En el mundo del diseño de interiores esta combinación aporta sensación de limpieza, de espacio, simplicidad, frescura y bienestar. Lo natural y atemporal del conjunto aseguran un buen resultado, ya que por lo general no hay mucho margen de error.

No importa si rústico, clásico o moderno. En todo caso el blanco Ilumina el espacio y la madera le aporta calidez y textura. Y si eres más ecléctico (a parte de caerme mejor) la neutralidad característica tanto del blanco como de la madera te permite compaginar con facilidad muebles de épocas y estilos diferentes.


(Foto: Fresh Ideen)


Unos  ejemplos perfectos de combinación entre lo  moderno y urbano con lo antiguo y rústico. 
El blanco se refleja en materiales diversos, incluso en contacto directo con la madera, con la técnica dip dye de los taburetes.
En los dos casos podemos ver un buen uso de la mezcla de sillas.
Vale, lo sé. En un espacio como este da igual lo que pongas porque será guapísimo seguro. Las vigas, las ventanas, la piedra. Por mi, que se quede completamente vacío.

Mesa de madera y sillas blancas o mesa blanca y sillas de madera. El orden no afecta al producto.
Los complementos de mimbre son un elemento muy recurrente en espacios de este tipo. El textil tipo lino de colores naturales también encaja perfectamente, siempre y cuando quieras conseguir un look un poco más rústico.
Un toquecito de color, en este caso el amarillo, destaca y encaja.

Que relajante. Me encantan los baños que dan sensación de spa, donde poder desconectar del mundo exterior.
Con pocos elementos de madera no pulida, muy exactos y muy bien elegidos, consigues una representación suficiente del material.

Cuando el techo, el suelo y las ventanas están impuestos por la arquitectura, solo nos queda ubicar los elementos y las sábanas blancas. En caso contrario siempre podemos crear un espacio de madera en el que después depositar nuestra isla blanca.
Quien dijo que el blanco era aburrido?


(Foto: Holly Marder)


No hay comentarios:

Publicar un comentario