14 de enero de 2016

Hogares singulares

Una casa diseñada a su imagen y semejanza

Últimamente me cuesta un poco encontrar casas enteras para mostrároslas.

Ésta concretamente tiene mucho a su favor y el aire general me gusta, pero en vez de decir una y otra vez lo maravilloso que es todo, también me apetece decir lo que hubiera cambiado o lo que hubiera hecho diferente. Eso sí, me encantaría escuchar vuestras opiniones también. Compartir es vivir.

Me gusta mucho el estilo nórdico (entre muchos otros) pero últimamente veo tantas casas iguales que me cansan los ojos. No es que esta casa sea una gran excepción, pero el toque vintage le da un aire ecléctico y personalizado que falta en muchos otros espacios.

Ubicada en Dalarna, Suecia, esta casa es una fusión entre lo industrial y lo rural, con una mezcla de objetos y muebles de diferentes décadas. El dueño la describe como una experiencia emocionante  y personal, como un reflejo de su personalidad. Lo considera un reto, ya que la casa está viva, en un cambio constante. Según lo que encuentra va añadiendo y quitando. Eso es parte esencial de mi filosofía del diseño. Nada es permanente, el movimiento constante como en la vida misma. 




Me gusta: Con las sillas Thonet en la cocina no hay margen de error. Pintadas en negro y con trozos de piel, reciben el look nórdico. La mesa de madera maciza aporta la parte rural. La encimera de madera y los armarios blancos son un clásico y los aparatos Smeg siempre me dejan babeando.

No me gusta: Aun y así da la sensación de que falta algo. A las estanterías altas les falta personalidad, son muy sosas en su forma y en su estilo. Y además los objetos puestos no aportan nada. Las lámparas me gustan pero en este espacio desaparecen, no lucen. 




Me gusta: La pared negra. La mezcla del gallery wall: marcos vacíos, espejos antiguos e ilustraciones, crean una harmonía con mucho encanto. El chandelier da a la casa nórdica un toque muy acogedor. Su combinación con la silla industrial, que aparentemente no tiene nada que ver, encaja perfectamente.

No me gusta: La simetría del gallery wall, puedes salirte de la raya. El estilismo de la cómoda y la estantería a la derecha, muy soso. La bola discotequera… no nos pasemos. Un poco forzado ¿no?




Belleza natural de la arquitectura original. Estilismo simple y acogedor.




Me gusta: ¡Los enchufes! Pequeño detalle, gran cambio. Las sillas, son maravillosas.

No soy muy fan del &, aún y así, rompe un poco la simetría de este mini gallery wall.




El mueble clásico junto a las aficiones personales. La combinación perfecta entre lo moderno y lo antiguo.




Me gusta: Básicamente todo. El sillón de bambú pintado en negro, la taquilla metálica, el banquito como mesita de noche y el bodegón de objetos. 




Me gusta: La lámpara. Podéis encontrar algunas parecidas en nuestra tienda online. El banco delante de la cama, con su aspecto desgastado y rural.

No me gusta: Las mesitas de noche. En general no soy partidaria de dos mesitas iguales y menos cuando son tan aburridas.

Me inquieta: Muchos ojos mirándote...


Por cierto, ¡ya estamos de rebajas!
Más de 60 artículos y hasta 60% de descuento te esperan. Seguro que podéis encontrar algún objeto o mueble para darle el toque personal y vintage a vuestra casa. 

(Fotos vía Bolig Pluss)



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